• Connect your Brand

Caminar, un acto de libertad

Por: Salomé Cosmique, artista plástica y mentora en Connect your Brand


“Caminar es tan natural como respirar” José Antonio Millán


Para caminar tuvimos que tener un proceso de muchas caídas e intentos. Pero cuando de niño lo aprendemos, nos sentimos libres e independientes. Caminar es la mejor medicina sin prescripción, es el mejor gimnasio sin costo y es la mejor terapia para tranquilizar nuestro pensamiento. Cuando vivimos en países donde el caminar es casi imposible, aprendemos a valorar la libertar de tener nuestro pies. Poder salir donde queramos sin necesidad de tener una posesión material “un carro” que nos encapsula y nos vuelve sedentarios, individualistas y consumistas. El caminar es un acto de libertad que no tiene costo y sí aprendemos a valorar su gran poder, nos conectaríamos más con el arte de caminar.



Aristóteles caminaba con sus discípulos para pensar y reflexionar sobre la vida. Este acto los griegos lo llamaban peripatético (περιπατητικός) que significa el que deambula. Al parecer eran llamados de esta manera porque debatían y reflexionaban mientras caminaban. El poder del caminar no es salir de afán de la casa para coger un transporte o simplemente desplazarse con los pies y no estar consciente de este proceso, porque se esta pensando en otras cosas. El arte de caminar es salir con la disposición de sentir la marcha. Ver el paisaje, la arquitectura, la gente pasar y sentir la libertad de caminar, donde todos en la calle somos uno y no hay estratificaciones sociales, juicios racionales, ni discriminación porque la calle es de todos. Muchos dicen que debemos caminar en el campo para reconectarnos con nosotros mismos, pero sí no podemos salir a la naturaleza para caminar, entonces ¿qué debemos hacer?


No debemos preocuparnos, lo importante es ser conscientes y salir libremente, sin preocupaciones, intentar dejar de pensar, tratar de desconectarnos de nuestros smartphones y dejar libremente que nuestros pies se desplacen sin ningún rumbo fijo solo buscando con la marcha la reconexión con nuestro pensamiento, el auto descubrimiento, la reflexión y comunión con nuestro entorno. Si salimos a caminar al menos tres veces a la semana descubriremos que es la mejor terapia para tranquilizar nuestro pensamiento además nuestra mente y nuestro cuerpo siempre nos lo van a agradecer y lo mejor, es gratis.