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Design Thinking, creando e innovando en las organizaciones

Por: Stephanie Hoyos, Diseñadora Industrial y Materializadora de experiencias de Connect your Brand

La clave detrás de todo producto o servicio está en comunicarnos de manera estratégica con nuestros clientes y de generar un vínculo emocional con ellos para fidelizarlos con nuestra marca.

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Suena sencillo pero no basta con ofrecer productos y servicios de calidad, o de realizar grandes inversiones en mercadeo. Antes de todo esto, debemos ponernos en los zapatos de los clientes y asegurarnos de conocerlos muy bien.


La oferta y demanda se han tornado extremadamente dinámicas, las exigencias y expectativas de los consumidores han subido y las experiencias que ofrece la competencia son cada vez más sorprendentes ¿Y entonces qué podemos hacer para generar soluciones creativas con un alto valor de diferenciación para nuestros clientes?


Seguro has escuchado hablar del Design Thinking, una metodología de diseño que consiste en pensar como diseñadores para obtener soluciones creativas al transformar problemas en oportunidades.

En este proceso se llega a la respuesta con las personas, involucrándolos de manera activa en la identificación de las necesidades, en el desarrollo del producto y en la experimentación de la propuesta.

El proceso de pensamiento de diseño requiere de analizar cada oportunidad de manera integral, manteniendo en mente aspectos como las necesidades de los clientes, la viabilidad económica, el desarrollo tecnológico y la factibilidad. Tal como dijo Tim Brown, creador de la metodología CEO de IDEO (firma internacional de consultoría y diseño de  productos, servicios, entornos y experiencias) “El pensamiento divergente es la ruta, no el obstáculo para la innovación”.


Entre más variables tengamos en cuenta, mayores oportunidades existirán para innovar. Para esto es necesario pensar en alternativas y en arriesgarse a explorar diferentes soluciones. No existe una sola respuesta.


¿Cómo puedes poner en práctica el Design Thinking?


  1. Empatiza: Las personas son el corazón de cada proyecto. Deja de lado las herramientas cuantitativas, las vivencias son lo más importante. Concéntrate en entender qué miedos, deseos y necesidades tienen tu cliente. Como decíamos: “Ponte en sus zapatos”.

  2. Define la oportunidad: Cuando conoces muy bien con quien estás hablando, puedes ver con mayor claridad qué le puedes ofrecer. Encuentra la raíz del problema y prepárate para empezar con el proceso creativo.

  3. Idea: Conforma un equipo multidisciplinar y trabaja con este de manera colaborativa. Recuerda que entre más integral sea la visión de la oportunidad, mayor será la cantidad de soluciones que se encontrarán. En esta etapa déjate llevar por la creatividad, no hay ideas locas o ideas erróneas, allí muchas veces está el factor de innovación que estabas buscando.

  4. Prototipa: En este punto las ideas se vuelven realidad. Transformas lo intangible en un producto o servicio real con el cual puedes experimentar de manera física o digital. Hay diferentes formas de hacerlo. Puedes dibujar la idea, realizar maquetas o utilizar softwares de desarrollo. En este caso lo importante es comunicar los aspectos relevantes de la propuesta e identificar oportunidades de mejora sin necesidad de asumir grandes inversiones.

  5. Testea: Con los clientes. Interactuar con quienes serían los clientes finales te dará respuestas muy valiosas. Su retroalimentación será fundamental para examinar si se está satisfaciendo su necesidad.

Dependiendo de los resultados del testeo y de la respuesta de los clientes podrás seguir el proceso. El Design Thinking no es un proceso lineal, es un proceso iterativo, circular y flexible en cuanto a su punto de partida. Podrás repetir los pasos o devolverte cuantas veces necesites hasta que llegues al producto deseado.


Sin importar a qué te dediques o en qué sector te desenvuelvas, seguro te interesa mantenerte vigente en el mercado y superar las expectativas de tus clientes. Si es tu caso, esta metodología es de gran relevancia por su poder en la generación de soluciones creativas e innovadoras en las organizaciones.