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Potencia tu emprendimiento para el 2019

Por: Johanna Rincón - Networker disruptiva


El emprendimiento, uno de los conceptos de mayor acogida en la economía actual, supone un esfuerzo individual o colectivo que pocas veces es considerado desde sus inicios, es decir desde el emprendedor mismo. Este nuevo gerente de proyecto, está sujeto a cambios, desafíos y al trabajo duro; aún así, ¡Una idea no basta! Se necesita crear hábitos que permitan mantener el enfoque y la orientación al logro.


Después de 20 años de investigación y con una década como Coach en desempeño, Brendon Burchard, uno de los expertos en desarrollo personal más influyentes en los Estados Unidos, expone al mundo seis (6) hábitos que hacen la diferencia en el quehacer de cualquier individuo. La practica de estos hábitos, desarrolla personas extraordinarias, quienes reconocen un giro positivo en sus vidas, sus relaciones y sus carreras.


El alto desempeño va más allá de la creatividad, la motivación y la acción por sí mismas.


HÁBITOS PERSONALES

  1. Buscar claridad: las personas de alto desempeño cuestionan y se cuestionan de manera constante: cómo interactúan con otros, qué quieren de ellos mismos, qué tipo de persona serán mientras desarrollan su proyecto, en qué deben enfocar sus esfuerzos para generar conexión y plenitud. Todas las preguntas acerca de su esencia que no solo se hacen al inicio del camino sino durante toda la jornada. Hay una continua preocupación por auto-monitorearse, lo que facilita la toma de decisiones.

  2. Generar energía: mantenerse enfocado hacia una visión permite mantener el esfuerzo y bienestar. Para seguir en el juego, se necesita cuidar detalladamente de la estima mental, la energía física y las emociones positivas, todo lo que mantiene la vitalidad y la salud.

  3. Aumentar la necesidad de desempeño: representa las razones por las cuales se debe ejercer un excelente desempeño. Es una mezcla de estándares internos (Ej: identidad, creencia, valores, expectativas) y estándares externos (Ej: obligaciones sociales, competencia, compromisos públicos y fechas límite). Se trata de siempre conocer tu porqué y mantener el deseo ardiente de alcanzar un objetivo.

HÁBITOS SOCIALES

  1. Incrementar Productividad: las personas de alto desempeño identifican su campo de mayor interés, identifican lo que es importante para su vida y en lo que deben enfocarse. El 60% de su semana está dirigido a actividades por los que se quiere ser reconocido y que generen impacto. Este hábito exige minimizar distracciones (incluyendo otras áreas de oportunidad), así generando resultados de calidad.

  2. Desarrollar influencia: este hábito buscará que el emprendedor genere confianza y creencia en sus propuestas, decisiones y acciones. Desde la influencia se logra obtener apoyo a los esfuerzos y a las ambiciones colectivos e individuales y se consigue construir una red de apoyo que de no existir, los objetivos serían casi un imposible.

  3. Demostrar coraje: las personas de alto desempeño hablan con la verdad; ellos comparten lo que piensan, lo que sienten, lo que necesitan, lo que desean, lo que sueñan… Son grandes líderes viviendo de manera valiente y tomando acción masiva, aún cuando enfrenten el miedo, la incertidumbre y la amenaza. El coraje no es un acto ocasional, es una promesa de elección y voluntad.  

Como es de notar dichos hábitos no involucran talentos, fortalezas, personalidades o creatividad; ninguno de ellos significa mucho por sí mismo, a menos que el Emprendedor sepa qué quiere y hacia dónde va (Claridad); que se sienta demasiado fuerte para ponerse en acción (Energía); tener sentido de urgencia para hacer que las cosas ocurran (Necesidad); enfocarse en generar resultados (Productividad); tener las cualidades humanas para hacer que otros crean y apoyen  (Influencia) o tomar riesgos y hablar cuando es necesario (Coraje).


Sin la adopción de los seis (6) hábitos, aún las personas más talentosas estarían perdidas, cansadas, desmotivadas, improductivas, solas y miedosas. La efectividad de cualquier emprendedor está en su habilidad consciente de enfrentar desafíos, crecer fuera de la zona de comodidad y deliberadamente trabajar duro para superar sus propios esquemas y preferencias, de tal manera que pueda posicionarse en el mercado desde la colaboración, el servicio y liderazgo.


Cualquier emprendimiento sugiere que el líder aprenda más de sí mismo. Sin importar en qué se es bueno, ser una persona de alto desempeño requiere ir más allá de lo que se tiene de manera natural; el mundo está cargado de incertidumbre y cambio… “Se trata de levantarse para cumplir un propósito, y no de doblegar el propósito para igualar fortalezas limitadas”.