• Connect your Brand

La colaboración como un estilo de vida

Por: Camila Sánchez, diseñadora social en Connect you Brand, Co-fundadora de MinaBox y coleccionista de canciones de disco

MinaBox es un servicio por suscripción para mujeres en su ciclo menstrual. Las usuarias reciben en cada mes los productos higiénicos que utilizan más una sorpresa, para que se consientan en esos días y siempre estén preparadas, tranquilas y felices. Todo en la puerta de su casa.


Justo antes de graduarme una de mis mejores amigas de la universidad me comentó acerca de una idea de negocio que tenía, era un servicio de suscripción para mujeres con el cual, nosotras, quienes tenemos el grato placer de recibir una visita mensual, podríamos despreocuparnos de tener que estar comprando cada mes los productos higiénicos para esos días.


A las dos semanas esa misma amiga me preguntó si quería involucrarme en su proyecto y comenzar juntas un camino como emprendedoras. Accedí y a principios de agosto del año pasado, participamos en una convocatoria de emprendimientos digitales. No sabía qué esperar de esta experiencia más que aprender nuevas metodologías de trabajo, entender qué era un CMS y preparar un pitch. Durante este proceso la idea creció y lo que antes solo era un servicio para liberar a las mujeres de preocupaciones, se convirtió en Mina, una empresa que busca transformar la experiencia de las mujeres mes a mes, haciendo del período un elemento que empodera y no que reduce.


Los cuatro meses que estuvimos en este proceso, aunque sí se relacionaron con mis expectativas, me dejaron algo más valioso y fue el trabajo en equipo. Descubrí en la colaboración, una herramienta para el crecimiento, no solo de un negocio sino personal, una herramienta que con convicción afirmo, si se cuela en la vida de todos los colombianos, puede transformar el país.


El emprendimiento de Camila, MinaBox, toma parte de su inspiración en las mujeres por eso cada mes sacan una lista con guerreras que se destacan

Colaborar para dialogar

Salimos de la convocatoria a hacer de nuestro emprendimiento una realidad y la colaboración siempre ha sido parte del ADN de Mina. Luego de un mes de finalizar el proceso, nos dimos cuenta que algo no estaba funcionando con el producto. ¿Qué hicimos? Sabíamos que hablar con nuestras usuarias era primordial, así que decidimos acercarnos a algunas empresas para organizar reuniones con las mujeres de cada compañía y que nos hablaran de su experiencia con el período. La primera vez que lo hicimos citamos a 30 mujeres y aunque fueron un poco tímidas, sus comentarios nos abrieron los ojos y nos dieron un camino por seguir. Las dos ocasiones siguientes, nos reunimos con grupos de 10 mujeres, al ser menos las integrantes, creamos un espacio más íntimo y seguro, donde pudimos discutir de muchos temas que nos atañen día tras día como mujeres.


Lo que más me sorprendió fue su entusiasmo y disposición al hablar. Además cuando una se decidía a participar había otras que se animaban a contar sus experiencias sin tapujos, fue como si este espacio lo necesitara tanto nuestro proyecto como las mujeres mismas. Aprendimos una de la otra, nos compadecimos de las vivencias de algunas, nos reímos juntas. Colaboramos, no solo en pro de un producto, sino en beneficio de todas, de informar a las demás y de darnos un espacio dónde tratar un tema que aún en Colombia, sigue siendo tabú.


Colaborar para transformar

Más adelante, con mi amiga y ahora socia, queríamos involucrarnos con alguna fundación. Ya teníamos el impulso que nos había dado las mujeres en las visitas corporativas, así que pensamos ¿Por qué no una organización, que como nosotras, se dedique a empoderar al género femenino?  Y ahí encontramos a la Fundación Niñas sin miedo. En ese momento no teníamos el capital para aportar dinero, así que Natalia, su fundadora, nos propuso, al ser nosotras diseñadoras industriales, crear productos con causa que fueran sostenibles, a partir de jeans donados. Llevamos alrededor de cuatro meses trabajando y estamos cerca de sacar los bolsos que ayudarán a la recaudación de fondos.

Espero que sea el primero de muchos proyectos juntas; hace poco tuvimos la oportunidad de conocer a las niñas de Soacha que apoya la fundación y entendí que el poder de la colaboración cambia vidas.


Colaborar para crecer

Todo este viaje como emprendedora ha estado lleno de aliados y sorpresas inesperadas, las redes sociales hacen que nos podamos comunicar mucho más rápido y que, con las personas correctas, se hagan realidad los sueños colectivos. Nos hemos dado la mano con otras mujeres innovadoras como las chicas de AlterYoga (crean contenido de yoga alternativo y realizan eventos mensuales para todo público) y Riso Baby (quienes ahora son nuestras confidentes para cualquier tema de impresión). Estas alianzas han sido orgánicas, fortuitas y para mí, afortunadas. Ha sido enriquecedor e inspirador, saber que, cuando tenemos un propósito claro, encontramos a otros con la misma motivación, crecemos juntos y triunfamos.  Así es como la colaboración para mí, es un estilo de vida.

¿Te gustó? Compártelo con tus amigos y conocidos en tus redes sociales