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Diseño Social, más alla de lo que pensamos

Por: Stefanie Cadavid, diseñadora social en Connect your Brand

Cuando imaginamos un producto lo pensamos para ser producido y vendido en masa ¿No es verdad? generalmente pensamos en productos creados de manera industrial, y si es así, se cree que entre más cantidad de estos es mejor.


A través del tiempo, los diseñadores se han dado cuenta de la responsabilidad que tienen en sus manos, no solo con la industria y producción, sino con el ambiente, con las personas y más aún con el futuro de la humanidad.


El diseño industrial es una carrera social en sí, al solucionar las necesidades de las personas, sin embargo, desde allí se ha empezado a generar un enfoque hacia la innovación social.

De lo anterior nace una rama del diseño llamada Diseño Social, en respuesta a las coyunturas sociales y culturales que se han desarrollado en la actualidad, para abrirse a nuevos mercados y a nuevas situaciones por resolver.


Explicado por Victor Margolin, el Diseño Social “es la actividad productiva que trata de desarrollar el capital humano y social para que puedan crearse productos o servicio rentables a partir de ello”.

Lo anterior va más allá de una profesión filantrópica, pues esta rama del diseño quiere beneficiar a todos sus entornos, incluso desde las empresas, hasta llegar al beneficio de cada comunidad o persona.


No se trata de un enfoque asistencialista, pues no se busca ofrecer soluciones a bajo costo, se puede entender, mejor, como un enfoque integral para todo tipo de clientes o presupuestos que traiga beneficios sociales, sin dejar de lado los beneficios económicos.


Es posible el diseño social en Colombia

En el país tenemos fuertes situaciones que han llevado a los diseñadores a tomar partido en ello, por lo cual el diseño ha pasado de ser solamente un método para el desarrollo de producto a ser un enfoque de diseño participativo, como respuesta a la urgencia de problemas intrínsecos en nuestra realidad.


Entendiendo que el Diseño Social busca la creación de sistemas que apoyen a la gente, para la consecución de productos más innovadores, creativos, justos y que respondan totalmente a las necesidades, podemos decir que Colombia es un país para explorar este enfoque desde el trabajo dentro de las comunidades, y así transferir este conocimiento a ellos y no solamente trabajar para ellos.


Como ven, es un cambio de mentalidad en todo sentido, pues, aunque en la academia nos enseñan dicha responsabilidad que lleva hacia este enfoque, la podemos aprender, pero generalmente no se aplica más allá del área de clase o de las reuniones. Es necesario visibilizarlo en niveles mucho más altos, pues hay un país y un mundo que nosotros, como diseñadores sociales de corazón, debemos impactar.  


Si se aplica esto a la empresa, cambia la cultura corporativa e incentiva nuevos pensamientos de transformación, necesarios en nuestros contextos, y nos damos cuenta que pasamos del diseño de las cosas, al diseño de las relaciones que desarrollan los resultados correctos.


Ayudar a generar e incentivar en nuestro país los objetivos sostenibles de la ONU es uno de los deberes actuales que los diseñadores tenemos que apoyar, por poner un ejemplo, que abarca todas las actividades donde podemos innovar y demostrar que tras bambalinas, haciendo resaltar la sociedad como el principal actor, es más satisfactorio para el alma del diseño y para nosotros como personas responsables del cambio en el mundo.


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